Diseño de la portada e interior del libro Hubo un viento de Fiorella Angelini
Detalles del proyecto
En este proceso, las imperfecciones del film quemado nos conectan con experiencias fragmentadas. Fiorella abraza la imperfección y la pone en evidencia: el resultado final de la fotografía es un misterio hasta que, en la magia del revelado, emergen las luces, el granulado y los detalles que hacen única cada toma. Esta visualidad, traducida en la diagramación del libro, refuerza la conexión entre la obra y su proceso de creación.
Diseñar este libro fue un viaje entre lo visible y lo invisible, lo que se intenta recordar y lo que se pierde. Cada decisión —tipografía, ritmo, blanco— busca resonar con la textura íntima y honesta de las imágenes de Fiorella.